miércoles, 1 de mayo de 2019

Diane Hoeptner



Diane Hoeptner creció en la zona rural de Ohio. Cuando se especializó en diseño gráfico en la Kent State University (Kent Campus) durante los años 80, el uso práctico de una hoja exacta y un tipo de prensa eran requisitos cruciales. Así descubrió que no encajaba bien en el programa. El sol y las oportunidades de la gran ciudad la atrajeron a Los Ángeles para lo que sería una estancia de 17 años. Terminó su carrera en Studio Arts en CAL State Northridge y disfrutó de muchos años como animadora de videojuegos y películas antes de dedicarse a la pintura a tiempo completo.

"Veo la belleza etérea en los gatos, así como la personalidad y el movimiento. Descubrí esto cuando comencé a pintar a mis propios gatos, que son encarnaciones perfectas de dulzura y mordacidad. Son pequeñas bestias enigmáticas, del tipo que nunca sonríen. La forma en que no los reduce a sentimientos y clichés es importante para mí. Mi adición al diseño interior debe ser alimentado y desafiado constantemente, siempre que las flores broten de la tierra y los gatos se diviertan. La vida es buena y, con suerte, mis pinturas comunican ese sentimiento de una manera que el espectador pueda sentir ".

lunes, 11 de marzo de 2019

sábado, 18 de agosto de 2018

martes, 7 de agosto de 2018

Leyenda del gato y el diablo



Cuenta la leyenda que hace muchos años hubo un trato entre El Gato y el Diablo.
Dice también la leyenda que ese trato continúa hasta el día de hoy.... Es sabido que los Gatos nos acompañan y nos protegen. También se sabe que el Diablo está siempre muy interesado en coleccionar almas para llevárselas a su ardiente hogar.
Cuenta la antigua leyenda que hace muchos años existía una amable y bondadosa persona cuya alma era muy codiciada por los Diablos, pero éstos tenían muchas dificultades para apropiársela, debido a que en la casa había atentos gatos custodiándola.
Incentivado por ese desafío, fue el Jefe de los Diablo en persona, entró a la casa y al encontrarse con uno de los Gatos desplegó todas sus artimañas para convencerlo que le entregara de inmediato el alma de su ocupante. El Gato muy tranquilo y despreocupado le propuso un trato: Si el Diablo le podía contar cuantos pelos tenía en todo su cuerpo, antes del amanecer y decírselo con precisión, le entregaría el alma de su dueño. Comenzó el Diablo a contar a toda velocidad y cuando estaba acabando mucho antes de lo pedido por el Gato, este se sacude vigorosamente, perdiendo el Diablo la cuenta y desistiendo de volver a comenzar.
Dice la leyenda que el trato continúa, por eso, de vez en cuando vemos a nuestros gatos mirar algo que nosotros no vemos. También podemos ver cuando se quedan quietos como estatuas y de pronto sacudirse sin encontrar motivos para ello. Es que cada tanto desde los Infiernos nos mandan a alguno de sus empleados para intentarlo nuevamente.

sábado, 21 de julio de 2018

miércoles, 11 de julio de 2018