sábado, 16 de mayo de 2020

Teófilo Steinlen


Gato oscuro acostado en bola en un sofá

domingo, 3 de mayo de 2020

Una gata callejera llevó a su cría hasta la guardia de un hospital y logró que la ayuden

Las imágenes de una gata llevando a su bebé hasta el grupo de médicos se viralizó rápidamente. Sucedió en Turquía, y tanto la madre como su hijo fueron llevados a un refugio.


La gatita llegó con la cría en su boca, algo común para quienes ven cómo los trasportan cuando son pequeños. Al ver el grupo de médicos, se acercó y dejó a su gatito en el piso, llamando a los humanos para que le brinden ayuda. Cuando se acercaron tomaron al pequeño, pensando que tenía algún problema, e instantáneamente llamaron a un veterinario.
Mientras todo ello sucedía, la madre aguardó pacientemente pero sin alejarse de los médicos, a quienes vigilaba en todo momento. Özcan fue la primera en publicar la imagen donde se ve al animal trasladando a su pequeño en su boca. Luego se subieron gran cantidad de imágenes de otros pacientes que también aguardaban en la guardia y que observaron con asombro la situación.
Cuando se verificó que el gatito estaba bien, tanto la madre como su cría recibieron una taza de leche tibia. Ambos fueron llevados a uno de los refugios del Gobierno turco,  donde se aplica una política muy fuerte para mantenerlos con salud.

lunes, 23 de marzo de 2020

Mujer con gato



Autor: Kees van Dongen

Tu gato y el coronavirus

1. ¿Puede mi gato tener o contagiarme el COVID-19?

No, tu gato no puede contraer el coronavirus causante del COVID-19 ni, por tanto, puede contagiarte. "Los gatos ni se infectan de COVID-19 ni por tanto pueden transmitir la enfermedad", zanja Valentina Aybar, presidenta del Grupo de Especialidad de Medicina Felina (Gemfe) de la Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales.
Lo mismo ha repetido la Organización Mundial de la Salud, la Organización Colegial Veterinaria Española y la Dirección General de Derechos de los Animales: el coronavirus se transmite entre personas y "no existe ninguna evidencia científica de que ni gatos, ni perros ni cualquier otro animal doméstico padezca o transmita el COVID-19".

2. ¿Pero puede llevarlo en el pelo?

Tampoco. Puesto que los gatos no salen a la calle (la inmensa mayoría), las posibilidades de que tu minino entre en contacto con una persona positiva en coronavirus y las partículas víricas del enfermo quedasen, por ejemplo, en su pelaje, son ínfimas. En la práctica, inexistentes. "El virus del COVID-19 solo podría entrar en casa a través de nosotros, de nuestra ropa, los zapatos o por el contacto con una persona infectada".
"En ningún caso podría hacerlo a través de los gatos que no salen a la calle", explica Aybar, del Hospital Felino Madrid. Ya sabes: no mires a tu gato, las precauciones contra el coronavirus debemos adoptarlas los humanos. Si has salido de casa por alguno de los motivos que permite el estado de alarma, recuerda lavarte bien las manos antes de tocar a tu minino.
Incluso en el remoto caso de que una partícula de coronavirus se hubiera quedado adherida al pelaje del gato, las posibilidades de que esta llegue a otra persona son remotas. El motivo: su insistente propensión a acicalarse. Esta tarea de higiene personal a la que los gatos dedican entre el 20 y el 30% del día (o más) resulta un mecanismo de aseo muy eficiente. También para ti.
La lengua de tu minino está cubierta de cientos de espinas queratinosas llamadas papilas, unas estructuras muy efectivas para retirar y tragar cualquier tipo de suciedad, polvo o, si se diera el caso, una partícula vírica. "El lamido o acicalamiento hace que los gatos impliquen menor riesgo aún, casi nulo, como vehículos de transmisión: si algún virus hubiera quedado en su pelo, el gato lo retiraría a través del lamido antes de que pudiera haber sido potencialmente peligroso", afirma Aybar.

3. ¿Debería lavar al gato?

Por el mismo motivo, no hace falta lavar a los gatos, además de que la humedad podría ser contraproducente. "Es la persona que sale de casa la que tiene que lavarse y extremar las precauciones (ropa, zapatos, etc.) para no meter el coronavirus en casa; no el gato", señala la experta. [Hace semanas te contamos por qué no es buena idea bañar a tu minino].

4. ¿Y qué hay del llamado coronavirus felino?

La genética del coronavirus felino (un alfa-coronavirus), igual que el que afecta a los perros, es por completo diferente a la del coronavirus causante del COVID-19 que afecta a los humanos (un beta-coronavirus), según ha explicado el Colegio de Veterinarios de Cataluña. Por eso, insisten, es imposible que un gato (ni un perro, ni cualquier otro animal doméstico) lo transmita a un humano.
Es más, aunque tu gato sufriera una enfermedad por este coronavirus felino (como diarrea o, más raro, una peritonitis infecciosa felina o PIF), ninguna de estas podría afectarte a ti, ni a otra persona. Ni tú puedes contagiarte por el coronavirus de tu tigretón ni viceversa.

5. ¿Puedo vivir con mi minino durante la crisis?

Puedes y debes. No hay ningún fundamento científico ni recomendación sanitaria o veterinaria para alejarte de tu compi peludo durante la crisis del coronavirus. "Sin embargo, me consta que está habiendo abandonos de gatos, y no existe ninguna justificación para ello: por favor, apliquemos el sentido común y recordemos que los gatos no constituyen ningún un peligro", advierte Aybar.
En este sentido, se ha pronunciado también la cantante Marta Soto a través de Twitter, que hace un llamamiento para frenar los abandonos de gatos y perros: además de estar castigados por el Código Penal, son crueles e injustificados.

miércoles, 5 de febrero de 2020

Francesco Bacchiacca

Francesco Ubertini o Francesco di Ubertino Verdi, llamado Il Bacchiacca (Florencia, 1 de marzo de 1494 - Florencia, 1557) fue un pintor florentino del Renacimiento.

Hijo del orfebre Ubertino di Bartolomeo (muerto en 1505) y hermano de los también pintores Bartolomeo llamado Baccio (1484 - 1526/9) y Antonio di Ubertino Verdi Bacchiacca (1499 - 1572), comenzó su actividad como artesano-pintor. A finales de la segunda década del s.XVI alcanzó cierta fama como autor de pequeñas tablas al estilo de Perugino, aunque con cierta tendencia a las excentricidades de forma y color. El ejemplo de Rosso Fiorentino y Pontormo le animó a profundizar en esa línea. De limitada inspiración, su seguimiento del manierismo es más bien anecdótico. Su arte recuerda al de los antiguos pintores de "cassone".

Especializado en las obras de pequeño formato de consumo privado, participó ocasionalmente en empresas más ambiciosas: en 1523 colabora con Franciabigio y Pontormo en la decoración de la "camera" de Giovanni Benintendi.

En 1540 entra al servicio del Gran Duque Cosme I de Médici. Decorará las con motivos florales y animales el estudio privado del duque, así como la terraza de la duquesa Leonor de Toledo, que es su única obra firmada. También realizó los diseños para dos series de tapices, las Grotesque Spalliere (1545-49) y las Estaciones (1550-1553).

Su hijo Carlo di Francesco Verdi (muerto en 1569) continuó el negocio familiar junto con otros parientes. El taller continuó en activo hasta 1600, en que se extinguió el linaje.




martes, 28 de enero de 2020

El insumergible Sam

abías que en La Segunda Guerra Mundial las tropas aliadas hundieron el buque alemán Bismarck con 2.200 soldados a bordo. Entre los sobrevivientes hubo solo 115 personas y en especial un animal; los ingleses encontraron un gato flotando que viajaba en el Bismarck. Lo rescataron y le dieron el nombre de "EL INSUMERGIBLE SAM" y paso a ser parte de la tripulación del barco Inglés; este barco también fue atacado y de nuevo SAM sobrevivió.

El gato fue transferido al portaaviones HMS Ark Royal que casualmente también fue destruido y sorprendentemente el gato SAM volvió a sobrevivir.

SAM, que ya había ganado simpatía y admiración, se jubiló de sus deberes militares, retirándose al campo en Inglaterra, donde vivió por 14 años más.
SAM MURIÓ EN 1955.

miércoles, 8 de enero de 2020