Y sí... cualquiera les da leche a sus gatos o agua fresca. Y cualquier gato las toma...
Pero a Dulcinea le dio por explorar el mate
y Cervantes, apenas a los 3 meses y medio, reveló su tendencia al alcoholismo. ¡Esto sí que es novedoso para mí! Nunca había tenido un gato con estas inclinaciones