domingo, 10 de junio de 2018

Gatos refugieros de El Bolsón


Cuando llega el invierno




y empieza a helar



en el fondo de los valles, las heladas se mantienen porque no entra el sol.



Esos ríos donde nos bañamos en verano y nos secamos al sol no se llegan a congelar porque están en movimiento pero en sus orillas hay escarcha como se ve  en estas fotos



pocos refugios quedan abiertos, uno es La Playita



custodiado por sus gatos 



donde un refugiero queda, esperando a quienes quieran entrar  y manteniendo el fuego encendido

lunes, 4 de junio de 2018

Qué música les gusta a los gatos?



Dicen que la música amansa a las fieras, pero algunas necesitan un tipo de melodía muy específica para tranquilizarse. Los gatos, como con otros gustos, son muy exigentes a la hora de escuchar música. Normalmente odian los sonidos demasiado fuertes y agudos, y suelen preferir música con un ritmo constante y sin sobresaltos. Probablemente por eso los instrumentos que más les gustan a los gatos son el arpa y el piano.

Cómo saber qué música les gusta a los gatos

Estos pequeños felinos tienen el sentido auditivo mucho más desarrollado que el de los humanos y perciben sonidos y tonos que a nosotros nos pasan desapercibidos. 
Si quieres averiguar qué tipo de música prefiere tu gato ponle diferentes melodías y observa a cuáles muestra más interés. ¿Cómo? Si una melodía les gusta suelen acercarse a los altavoces y quedarse junto a ellos, ronroneando.

Qué música les gusta a los gatos para relajarse y dormir

Según un estudio realizado en la Universidad de Wisconsin-Madison los gatos se interesan más por un estilo de música compuesta especialmente para ellos. Gracias a varias investigaciones han encontrado un tono y un tempo que llama su atención. Por eso, ha empezado a surgir una gran cantidad de música creada especialmente para gatos. Funciona muy bien, especialmente en casos de estrés y ansiedad.
Si quieres relajarlos también puedes emplear la tradicional música clásica. ¡Obtendrás un resultado muy satisfactorio! Es un tipo de música que consigue tranquilizarlos y hasta que se queden dormidos.

viernes, 1 de junio de 2018

martes, 22 de mayo de 2018

El beso del gato



Iluminación. Libro de horas. Siglo XIV. Flandes. The Walters Art Museum

domingo, 20 de mayo de 2018

Siesta



Autor: Orazio Orazi

sábado, 19 de mayo de 2018

jueves, 10 de mayo de 2018

Oscar o Sam, el insumergible



Oscar es uno de los gatos más famosos del siglo XX pero no se lo conoce por su nombre sino por su apodo. Lo llamaron "insumergible Sam" porque se pasó la Segunda Guerra Mundial arriba de barcos que sumergieron y siempre salió vivo.
Primero lo primero: ¿qué hacía un navío de guerra con una mascota? Se cree que la práctica de llevar gatos en buques empezó hace miles de años con el fin de combatir roedores y otras invasiones que podrían dañar el equipamiento de los barcos. Es más, algunos aseguran que esta tendencia hizo que los gatos llegaran a todos los rincones del mundo, incluyendo zonas en las que todavía no había este tipo de felinos.
Volviendo a Oscar, que era blanco y negro, hay que saber que su carrera empezó en el régimen nazi. Particularmente en el Bismarck que se estrenó el 14 de febrero de 1939. Este se hundió y sobrevivieron solo 118 personas de las 2200 que viajaban en él: además de Oscar. Los aliados lo encontraron flotando y lo llevaron para su bando.
Pasó a vivir sobre el HMS Cossack por varios meses en los que recorrió el Mediterráneo y el Atlántico hasta que un torpedo mató a 139 tripulantes. Unos meses después, el 27 de octubre de 1941 el barco se hundió cerca de Gibraltar y Oscar fue encontrado trepado a un tablón en el mar. Allí fue cuando los oficiales británicos, conociendo su historia, lo nombraron el insumergible Sam.
Su tercer hogar fue el HMS Ark Royal, un barco que fue clave para hundir al barco que fue su primera casa. La tripulación lo adoptó y el primer momento fue de pura alegría ya que el buque lograba sortear los ataques del ejército alemán. El 14 de noviembre de 1941 lo atacó un torpedo y nuevamente Sam fue encontrado trepado a un pedazo de madera.
Por suerte, dejó su vida en el agua para "trabajar" cazando ratas en un edificio de gobierno de Gibraltar. Al poco tiempo, lo transfirieron a Belfast en donde murió en 1955. Algunos todavía cuestionan la veracidad de la historia, pero eso no frenó que convierta en leyenda gatuna.