martes, 14 de febrero de 2017
sábado, 11 de febrero de 2017
Los gatos de John Lenon
John, ¿y cómo se llama el minino? Elvis, Jesús, Alice… John
Lennon tenía un temita con los gatos. Durante toda su vida se encargó de cuidar
y criar a una gran cantidad de felinos: desde su infancia hasta sus últimos
días en Manhattan con Yoko, pasando por su carrera con los Beatles, no dejó de
canalizar ese amor incondicional hacia sus mascotas. Por ejemplo, Jesús fue el
que lo acompañó durante la segunda mitad de la carrera del cuarteto de
Liverpool y encarnó en su cuerpo la ironía representada por el comentario
realizado por el cantante cuando sostuvo que los Beatles eran “más grandes que
Jesús”, chiste que se profundizó con el hecho de que también Paul McCartney
tenía un gato con el mismo nombre.
Sal y Pimienta y Mayor y Menor (Salt & Pepper y Major
& Minor, en inglés) se llamaron los pares de felinos que tuvo al mismo
tiempo. El primero de todos, Elvis, fue nombrado por Lennon cuando era muy
pequeño y antes de darse cuenta de que, en realidad, Elvis era gata…
La lista completa:
Elvis: Julia, la madre de John, era la dueña de este gato
que ambos adoraban y en el que simbolizaron su amor por Presley.
Tich y Sam: un par de felinos que tuvo también durante su
infancia en Liverpool, cuando asistía a la escuela de arte, entre 1957 y 1960.
Tim: ya entrando en la adolescencia y hasta sus 20, John
encontró un gato rayado en la nieve y su tía Mimi le permitió quedárselo. Luego
se convirtió en un miembro más de la familia, incluso cuando ya experimentaba
la fama Beatle, Lennon solía llamar a su casa para chequear en qué andaba Tim.
Mimi y Babaghi: en una primera instancia, John y su mujer
Cynthia tuvieron dos gatos juntos. El primero, llamado así por la tía de
Lennon, claro. Luego llegaron a tener una decena.
Jesús: la encarnación de la controversial respuesta de 1966,
“Los Beatles son más grandes que Jesús”.
Mayor y Menor: a mediados de los 70, John tuvo un romance
con su secretaria que un buen día trajo una caja con seis gatitos. A pesar de
querer resistirse, Lennon no pudo imponer su “no” rotundo y se quedaron con
dos.
Sal y Pimienta: con Yoko, el Beatle tuvo estos dos gatos,
uno blanco y otro negro. Pero los nombró al primero, Pimienta y, al segundo,
Sal.
Alice: otro favorito de la casa familiar, Sean Lennon
recuerda el día de su muerte como la única vez que vio a su padre llorar.
Misha, Sasha y Charo: fueron los acompañantes de John sus
últimos días.
viernes, 3 de febrero de 2017
viernes, 27 de enero de 2017
jueves, 26 de enero de 2017
¿Por qué alos gatos les gusta dormir sobre nosotros?
Todos sabemos que a los gatos les gusta dormir sobre sus dueños, principalmente en sus pies, en el abdomen o en la cabeza. Algunas personas son de la opinión, de que cuando el gato se encuentra tendido en alguna parte del cuerpo humano, trata de ese modo de curar la zona donde se encuentra. Aunque algunas personas no les gusta que sus mascotas se echen sobre ellos y las espantan. Los científicos británicos recientemente llevaron a cabo una investigación y se identificaron tres teorías que explican por qué nuestros amigos de cuatro patas son tan aficionados a tenderse sobre sus propietarios.
Primera teoría: la temperatura y la energía de curación
La temperatura promedio de los gatos es mayor que la temperatura promedio del hombre y es aproximadamente de 38,6 ° C. Debido a esto, ellos necesitan mucho más temperatura para mantener el calor de su cuerpo. Es por eso que a nuestras bigotudas mascotas les encanta dormir la siesta en un lugar soleado, en la calefacción o encima del refrigerador si este se encuentra en la cocina.
Según los científicos, nuestros cuerpos también producen una gran cantidad de calor, especialmente la cabeza y las extremidades, por eso nuestros amiguitos a veces prefieren estas áreas del cuerpo. En relación con esto es la creencia, de que ellos tratan los puntos donde ocurre el dolor. A fin de cuentas, cuando a una persona le duele algo, en ese lugar la temperatura aumenta y por eso los gatos prefieren estos lugares.
Cabe añadir que ya se cuenta con un término que se asocia con el tratamiento de los gatos, La felinoterapia. Solo es suficiente que el animal pase un poco de tiempo con usted para que se sienta mejor.
Segunda teoría: El aroma
A los gatos les gusta mucho el olor del cabello de su amo. A ellos les encanta lamerlo, sobre todo cuando su dueño es una mujer. Después de todo, las representantes del bello sexo son tan aficionadas a diferentes champuses, bálsamos y lociones, que sus mascotas de esta variedad de sabores simplemente se arrebatan.
Vale la pena señalar, que es necesario quitarle al gato la costumbre de lamer su cabello, ya que de esa forma pueden aportar a su cuerpo sustancias nocivas que causarán un daño sustancial a su salud.
Tercera teoría: aspecto afectivo
Algunos científicos también sugieren que a los gatos les gusta mucho la comodidad y la tranquilidad. Todos estos hábitos, ellos los pueden experimentar solo cerca de su protector. Por eso se empeñan tanto en hacerle compañía y ronronearle en el pecho.
Como quiera que sea, podemos decir con confianza que cuando su amada mascota se encuentra cerca de usted surgen sensaciones positivas que pueden aumentar su estado de ánimo y sin dudas lo tranquilizara si se encuentra deprimido. Sí, a veces hay que reposar durante varias horas sin moverse, a fin de no perturbar el sueño de las bigotudas reinas o reyes. Son pocas las personas que se decidirán a expulsarlas(los) de encima, cuando estas cariñosas criaturas yacen dormidas y ronronean sin parar. ¡Y a veces hasta sueñan! Y si desea relajarse solo, sin su presencia, siempre se puede arreglar para su animalito un lugar especial, donde pasará su tiempo con gran placer.
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