miércoles, 4 de octubre de 2017

Los gatos en la Edad Media


Cuando pensamos en la imagen que se tenía de los gatos en la Edad Media, no es raro que inmediatamente pensemos en una visión negativa, asociada con la superstición y con la figura de las brujas y muchas veces magnificada por la literatura posterior. Sin embargo, ¿era esta la verdadera relación que se tenía en la época medieval con los animales favoritos de internet?
Si nos movemos en la Europa de en torno al siglo XII, no es raro encontrar rastros de estas visiones negativas: los gatos generalmente se asociaban con la figura del demonio e incluso su función más positiva, la caza de ratas y ratones, se comparaba con el modo en el que el mal captaba las almas de los justos. El mayor problema radicaba en la independencia de estos animales; según los textos sagrados, dios habría creado al ser humano para que dominase a todas las especies, pero sin embargo los gatos seguían manteniendo una independencia que inclinaba a la gente a desconfiar de ellos. De aquí surgirá la interpretación iconográfica del gato como símbolo de traición, que le llevará en muchos casos a aparecer ligados a la figura de Judas en las escenas de la Última Cena.
Son numerosas las corrientes heréticas que fueron acusadas de adorar a los gatos, como los cátaros e incluso los Templarios, que al ser llevados a juicio ya en el siglo XIV tuvieron entre las acusaciones en su contra el convivir con estos animales. Aunque más tardía, no podemos dejar de mencionar la relación de los gatos con la figura de las brujas, de quienes se dirá que tenían la capacidad de convertirse en estos animales.



Sin embargo, no todos los habitantes del occidente medieval sentían odio o recelo por los gatos. No hace falta más que echar un vistazo a los manuscritos de los monasterios, donde no sólo aparecen como elementos decorativos de la marginalia realizando todo tipo de actividades, sino que no faltan las referencias de los propios autores y autoras a aquellos animales que tenían como mascotas y que se paseaban sobre sus manuscritos.


domingo, 1 de octubre de 2017

miércoles, 23 de agosto de 2017

domingo, 20 de agosto de 2017

domingo, 13 de agosto de 2017

viernes, 4 de agosto de 2017

Cómo saber si tu mascota tiene fiebre



Las mascotas, al igual que las personas, pueden enfermar y tener fiebre. Es muy común que a causa de una infección, enfermedad u otro problema de salud, los perros y gatos tengan una temperatura elevada. Te recomendamos que acudas al veterinario en cuanto notes que tu mascota puede tener fiebre y así tratarlo rápidamente. Pero ¿cómo saber si tu mascota tiene fiebre?

Cómo saber si un perro tiene fiebre

La temperatura corporal de los perros adultos está entre 38,5 y 38,9 ºC. Por encima de este rango se considera que tiene fiebre (o hipertermia). Las causas pueden ser múltiples: infección, envenenamiento, golpe de calor o reacción a una vacuna, entre otras.
Antes de preocuparte ten en cuenta que los cachorros, los perros jóvenes, los muy mayores o las perras que acaban de dar a luz pueden tener cambios de temperatura. Es completamente normal, ya que están creciendo o se encuentran en un estado débil. Por otro lado, también las situaciones de estrés, como acudir a la consulta de tu veterinario, también hace que la temperatura suba unas décimas.

Cómo saber si un gato tiene fiebre

Normalmente la temperatura de los gatos oscila entre los 38 y 39.5 ºC. Es probable que las causas sean problemas de salud como una enfermedad viral o un resfriado común. Debes tener en cuenta que la fiebre en los gatos puede estar asociada a otros síntomas como diarrea, vómitos, estornudos o tos.

Síntomas de fiebre en perros y gatos

Si sospechas que tu mascota tiene fiebre, lo más sencillo es comprobar su temperatura con un termómetro, pero existen otras formas de averiguarlo.
Síntomas más comunes en los perros:
  • Nariz seca al tacto y temperatura muy alta.
  • Ojos vidriosos y cansados.
  • Apatía, intranquilidad e inapetencia.
  • Temblores e incluso náuseas.
  • Falta de vitalidad.
Síntomas frecuentes en los gatos:
  • Pérdida de apetito y bebe poco agua.
  • Comienza a desatender su higiene personal.
  • Escalofríos, temblores o respiración acelerada.
  • Nariz está reseca.
  • Apatía, angustia y con poca energía.

viernes, 28 de julio de 2017

¿Los gatos vuelven a su hogar sólo porque sus humanos los alimentan?



Pueden parecer las mascotas más desapegadas, independientes y calculadoras, pero en realidad son criaturas muy incomprendidas. Se van, pero regresan. ¿Qué las motiva a volver?
El que se va sin que lo echen vuelve sin que lo llamen, se suele decir, y en el caso de los gatos caseros que salen a pasear por los techos y patios ajenos es muy cierto. Al final de un día -o dos- de aventuras, el felino vuelve a su cucha cómoda y su plato de alimento balanceado, y quizás por eso se cree que es el único interés que lo mantiene conectado a su hogar.

 Sin embargo, un estudio de la Universidad de Oregon  publicado en el sitio Science Direct demostró que a los gatos en realidad les gusta pasar tiempo con sus humanos, ya sea porque son esclavos eficientes o dueños amorosos (o ambas cosas). Para el estudio fueron observados 50 gatos, 25 caseros y otros tantos de refugios. Los animalitos fueron privados de toda interacción social, alimento, juguetes y hasta olores, pero después de unas horas el 50 por ciento prefirió la compañía humana a abocarse a un plato de comida.

domingo, 16 de julio de 2017

sábado, 1 de julio de 2017

Dulfer de San Carlos de Bariloche



Es el gto refugiero del refugio Cerro Lopez

sábado, 24 de junio de 2017

Gatos medievales


Gatos del bestirio de Aberdeen, creado en Inglaterra en la bilbioteca de la Universidad de Aberdeen

miércoles, 21 de junio de 2017

Fósiles degatos aclaran el camino de su domesticación

El gato ha sido valioso para los humanos por su simbolismo, como agente de control de plagas o animal de compañía, pero poco se sabe de su domesticación. Ahora, el análisis genético de restos fósiles de 200 ejemplares revela que dos linajes independientes participaron en la génesis de los gatos actuales.



Uno de estos linajes proviene de la región de Anatolia y otro de Egipto.

Los resultados de esta investigación se publican en Nature Ecology & Evolution, en un artículo con participación española y para el que se ha logrado reunir un número considerable de restos fósiles -de más de 200 ejemplares- de los últimos 9,000 años, desde la Iberia y Rumanía mesolíticas hasta la Angola del siglo XX.
El análisis del ADN de estos restos -entre los que también hay momias de gatos egipcios- ayuda a describir la propagación de los gatos desde el Neolítico, la contribución de las poblaciones de Oriente Próximo y Egipto al gato doméstico de nuestros días y los orígenes genéticos de algunas libreas de su pelaje.
Los gatos fueron domesticados con posterioridad a los perros, explica a Efe Arturo Morales-Muñiz, director del Laboratorio de Arquezoología de la Universidad Autónoma de Madrid, pero los pormenores de este proceso se conocen mal.
En parte, detalla, porque en los yacimientos hay pocos restos de gatos en general y porque, osteológicamente, las formas silvestres y domésticas son muy parecidas.
Este es el primer estudio con un número importante de restos fósiles, incluido de los yacimientos de Tabernas, Almería, y Cova Fosca, Castellón, y constata que en la domesticación de estos felinos no solo fue importante el linaje procedente de Egipto.
Hasta ahora los investigadores sabían que la domesticación del gato procedía de una única subespecie del gato montés y se pensaba que solo el linaje africano fue domesticado.
La teoría fundamental era que el gato había sido domesticado por los egipcios y este estudio constata que esto fue así, "pero esto es solo parte de la historia", apunta Morales-Muñiz, quien señala que existe un segundo linaje, aparentemente anterior, localizado en Anatolia.
Este estudio apunta que los gatos pudieron ser domesticados hace unos 10,000 años por los primeros agricultores de Oriente y que luego se extendieron a Europa desde hace unos 6,400 años.
El linaje egipcio, por su parte, se extendió a lo largo del Mediterráneo a través de las rutas comerciales de los barcos, hace unos 3,000 años (los investigadores creen que quizás el objetivo era que los gatos mantuvieran bajo control a los roedores en las naves).
Ambos linajes pertenecen a la misma subespecie, pero proceden de clados (ramas) distintos, uno africano y un segundo hasta ahora insospechado, que habitó en Asia.
Otra de las cosas que desvela este trabajo es que no fue hasta la Edad Media cuando apareció la mutación genética responsable de las libreas manchadas características de la mayoría de gatos domesticados.
Este trabajo está liderado por Eva-Maria Geigl, del Centro Nacional francés para la Investigación Científica, y por parte española participa también Laura Llorente, actualmente becaria Marie Curie en la Universidad de York (Reino Unido), algunas de cuyas muestras aportaron las primeras evidencias sobre la coloración del pelaje de los gatos ibéricos.
"Han corrido ríos de tinta sobre la domesticación de los gatos, pero buena parte de estos datos son especulaciones", apunta Morales-Muñiz, para quien este trabajo es importante pero aún queda por hacer.

lunes, 19 de junio de 2017

El ronroneo de los gatos

Los gatitos son capaces de ronronear a partir de los 2 días de edad, incluso antes de abrir los ojos, e inicialmente, es un modo de comunicación entre la madre y los cachorros.
Los gatos adultos ronronean cuando están contentos o cuando se alegran de ver a sus “amigos” humanos y/o felinos, aunque también pueden ronronear en otras situaciones, como por ejemplo, cuando tienen hambre, como forma de llamar la atención.
También usan el ronroneo cuando se encuentran enfermos o están en apuros. Este tipo de ronroneo de angustia, se observa cuando el gato está sometido a una situación estresante. Es fácil encontrar gatos ronroneando en la sala de espera de la consulta veterinaria como forma de autotranquilizarse.
Actualmente se sabe que el ronroneo no es únicamente un sonido de satisfacción. Se ha comprobado que los gatos ronronean cuando están heridos o enfermos, al dar a luz, cuando están asustados e incluso en el momento de la muerte.

¿Cuándo ronronean los gatos?

Los gatitos de pocos días de vida, aún sordos, ciegos y con una capacidad olfatoria limitada, son capaces de guiarse hacia la madre mediante las vibraciones del ronroneo materno.
Se piensa que esta conducta es útil para calmar a la madre y crear un “ambiente familiar”, un vínculo entre los gatitos y la gata, especialmente importante durante esa etapa del desarrollo de los pequeños.
En gatos adultos, el ronroneo también es utilizado como método de conciliación para evitar enfrentamientos. En estos casos, este especial tipo de sonido, disminuye la posibilidad de que se desarrolle una refriega, apaciguando el ambiente.
Las gatas también pueden ronronear durante el cortejo del macho y la cópula. En estas situaciones, a través del ronroneo, se intenta reducir el estrés y una posible situación de disputa. Los gatos ronronean en casi cualquier situación, incluyendo durante el periodo anterior a la muerte, posiblemente asociado a un estado de euforia similar a la que aparece en seres humanos enfermos terminales.
Tanto las experiencias placenteras, como los momentos de estrés o ansiedad, pueden ir acompañados por el ronroneo del gato. Algunos investigadores atribuyen el ronroneo a cualquier sensación profunda, ya sea alegría, dolor, temor, etc. Algunas gatas en el momento del parto también emiten un ronroneo potente. Incluso hay estudios que postulan que el ronroneo podría tener un efecto curativo en gatos.

miércoles, 14 de junio de 2017

El gato común europeo


El gato común europeo es uno de los más habituales en los hogares. Sabemos muchas cosas sobre él: es una de las razas de gatos más inteligentes, son independientes y su carácter es ideal para convivir con seres humanos. Son además muy buenos cazadores, y si buscas una mascota cariñosa esta no te defraudará.

Particularidades del gato común europeo

Seguramente existen muchas cosas que desconoces del gato común europeo. ¿Sabías, por ejemplo, que muchos expertos apuntan a que desciende del gato montés africano Félix líbica y el gato de la jungla o Félix chaus? Del cruce de ambas razas y del gato montés europeo o Félix silvestri habría salido el gato Europeo actual. ¿Y que fueron los romanos los que extendieron esta raza por Europa?
Su pelaje es una de las particularidades que mejor los define: suave y corto, con una textura afelpada. Es un animal fuerte, lo cual se refleja en su sólido sistema inmune.

Gato común europeo de diferentes colores

El pelaje del gato común europeo es muy variado, ¿conoces todos los tipos que existen?
  • Bicolor: las combinaciones más habituales son blanco y anaranjado, y blanco y negro.
  • Tricolor: negro, blanco y naranja.
  • Monocolor: anaranjado, negro o blanco.
  • Atigrado, jaspeado, romano o tabby: tienen tres rayas oscuras en sus costados y en la línea dorsal. Tienen además una mancha en color naranja.

Los bakeneko japoneses



Los Bakeneko de la mitología japonesa, no llegaban al estatus de dios gato ni eran considerados como una deidad pero sí tenían poderes sobrenaturales. Su nombre podría traducirse por “gato fantasma” o “gato que cambia”. Podían volar, mutar de forma, lanzar bolas de fuego, caminar sobre dos patas como los humanos y algunos tenían incluso el poder de resucitar a los muertos. Eran auténticos gatos transformistas capaces de transformarse hasta en una persona.

viernes, 9 de junio de 2017

martes, 6 de junio de 2017

viernes, 5 de mayo de 2017

Leyenda de las gatas tricolores



Dice la leyenda que durante los años 1100 no había paz en los monasterios de los monjes tibetanos; permanentes desacuerdos, discusiones y malentendidos. Había desunión y todos sentían un profundo malestar por no poder vivir en armonía.
Los tres monjes principales del Templo más importante del norte del Tibet comenzaron un ayuno en busca de iluminación y sabiduría.
Al día siguiente de comenzado el ritual del ayuno, apareció en la puerta del Monasterio una Gata Tricolor, la cual tenía un bello manto coloreado de manchas negras, blancas y marrones. Acababa de parir a tres hembras, tricolores igual que ella.
Los monjes consideraron que ésto era una señal, la dejaron entrar y cuidaron muy bien a la Gata Tricolor y sus pequeñas crías.
Durante varios días la única conversación entre ellos era sobre la Gata Tricolor: la belleza de su manto, los adorables cuidados que le prodigaba a sus hijitas y la dulzura y agradecimiento que le demostraba a los monjes por las atenciones para con ella.
Los monjes se reunieron nuevamente para interpretar el hecho que durante esos días no se había suscitado peleas ni discusiones, todo lo contrario, fueron días de armonía y calma.
El más joven de los monjes interpretó esta señal :
"La clave está en sus tres colores: el blanco y el negro son como el Yin y el Yan, la fuerzas de lo opuesto igual que nosotros que estamos en permanente oposición.
El marrón es la tierra, nuestro lugar, y ello significa que aquí debemos conciliar nuestras diferencias, nuestras oposiciones. Si nos amalgamamos, al igual que los tres bellos colores de esta gata lograremos la paz, la armonía y la sabiduría".
El más anciano le preguntó qué significado tenía que las crías hayan sido todas hembras, a lo que el joven monje contestó:
"Las pequeñas gatas recién nacidas traen el mensaje de lo nuevo, de la mutación, del cambio, y nos lo traen especialmente a nosotros que representamos la permanencia"
Al final del día el más anciano de los monjes dejó el Templo en manos de los más jóvenes y partió hacia las montañas, no sin antes recomendarles que siempre tuvieran una Gata Tricolor en cada templo del Tibet, como recuerdo de esta enseñanza.
Lo que no dice la leyenda es que las Gatas Tricolores o cálico mantienen desde hace siglos todo su misticismo, su elegancia y delicadeza. 

Las Gatas tricolor o calicó otorgan los dones de paz, unión y armonía a los hogares que las adoptan como lo hicieron con los monjes tibetanos.



Imagen de Yulina Podlinnova

sábado, 29 de abril de 2017

Mujeres con gato


Estas mujeres con gato fueron pintadas por Picasso



en algunas se reconoce el estilo del maestro más que en otras



la segunda, por ejemplo, corresponde a una etapa incial de su pintura



martes, 25 de abril de 2017




Dicen de los gatos que son como pequeños monjes meditativos capaces de traer la armonía a un hogar. Para la orden budista de Fo Guang Shan, por ejemplo, son como personas que ya han alcanzado la iluminación.

  • Los gatos son seres libres que beben cuando tienen sed, que comen cuando tienen hambre, duermen cuando sienten sueño y hacen lo que se debe hacer en cada instante sin necesidad de complacer a nadie.

  • No se dejan llevar por el ego, y algo especial de estos animales según esta rama del budismo, es que los gatos aprendieron a sentir al hombre desde eras muy lejanas en el tiempo, en cambio, las personas aún no han aprendido a sentir al gato en el presente.

  • Son leales, fieles y afectuosos, pero sus muestras de cariño son íntimas y sutiles, y aun así, tremendamente profundas. Solo aquellos que sepan ahondar en su interior, con respeto y dedicación, gozarán de su amor inquebrantable, pero las personas que sean desiguales o que eleven a menudo su voz para gritar, jamás serán de su agrado.

  • Para concluir, sabemos que no hace falta recurrir a los textos budistas para entender que los gatos son especiales, que sus miradas nos transportan a universos introspectivos, que con sus extrañas posturas nos invitan a practicar el yoga, que son un ejemplo de elegancia y equilibrio… Los queremos y hasta los veneramos y, aunque ellos mismos se crean auténticos dioses recordando quizá sus días en el Antiguo Egipto, es algo que les permitimos con orgullo.

  • Todos disponemos de nuestras propias historias con estos animales, momentos inolvidables que nos han permitido disfrutar de pequeños instantes cargados de magia y autenticidad. 

Leyenda budista sobre los gatos

Para el budismo, los gatos representan la espiritualidad. Son seres iluminados que transmiten calma y armonía y, por ello, suele decirse que quien no se relaciona bien con su inconsciente, nunca llega a conectar por completo con un gato ni entenderá tampoco sus misterios.


La verdad es que a nadie le sorprende saber que la figura de estos animales esté unida al budismo. Tanto es así, que en Tailandia existe una preciosa leyenda que ha trascendido en el velo del tiempo hasta convertir a los gatos, en unos seres de paz e íntima unión en muchos templos de los países asiáticos. Es por ello, que resulta muy común ver a los gatos dormitando y hechos un ovillo en el regazo de las múltiples figuras de Buda que orlan los jardines y los santuarios.

Los gatos ven mucho más allá de nuestros sentidos, entre sus horas de siesta y sus instantes de juego y exploración, ahondan en nuestra alma con su afinado olfato. Alivian tristezas y nos arropan con sus nobles y relucientes miradas.

A menudo, suele decirse que tener un perro es disfrutar del compañero más fiel que pueda existir. Algo totalmente ciertoNo obstante, quien conoce el carácter de un gato siente que la conexión es más íntima y profunda, de ahí, que diversos monjes budistas como el maestro Hsing Yun, hablen del poder sanador de este animal. Te invitamos a descubrirlo con nosotros.

Una leyenda budista sobre los gatos

 originada en Tailandia

En primer lugar hemos de saber algo importante. El budismo no está organizado en una jerarquía vertical, como ya sabemos, la autoridad religiosa descansa sobre los textos sagrados pero, a su vez, existe una gran flexibilidad en sus propios enfoques. La leyenda que vamos a mostrarte hunde sus raíces en una escuela en concreto: en el budismo theravada, o el budismo del linaje de los antiguos.

Fue en Tailandia y dentro de este contexto donde se escribió "El libro de los poemas del gato" o el Tamra Maew. conservado a día de hoy en la biblioteca Nacional de Bangkok como un auténtico tesoro a preservar. En sus antiguos papiros pudo leerse una encantadora historia donde se contaba que, cuando una persona había alcanzado los niveles más altos de espiritualidad y fallecía, su alma se unía plácidamente al cuerpo de un gato.

La vida podría ser entonces muy corta o lo que la longevidad felina permitiese, pero cuando llegaba el final, esa alma sabía que ascendería a un plano iluminado.

A su vez, el pueblo tailandés de aquella época, conociendo esta creencia, llevaba a cabo también otra curiosa práctica

Cuando un familiar fallecía, se le enterraba en una cripta junto a un gato vivo. La cripta tenía siempre un agujero por donde el animal podría salir, y cuando lo hiciera, daban por sentado que el alma del ser amado ya estaba en el interior de aquel noble gato… De este modo, alcanzaba la libertad y ese sendero de calma y espiritualidad capaz de preparar a esa alma, para el camino posterior hacia la ascensión.

domingo, 16 de abril de 2017

Un rescate con sorpresa

Una camada de gatitos abandonados fue encontrada en una papelera de reciclaje a un lado de la carretera. La gata, que asumieron era la madre, estaba acurrucada con ellos para mantenerlos tibios en medio el frío clima.

Alguien caminaba a casa cuando encontró a los gatitos, y de inmediato llamó al Homeless Animal Adoption League. Él sabía que de no actuar rápido, pronto se iban a congelar.La gata hacía lo mejor que podía para proteger a sus gatitos, e incluso miró a los rescatistas como diciendo “gracias”. Ellos cubrieron la papelera con una manta y los llevaron al refugio.

Todos los gatos estaban sanos y eran capaces de comer por sí solos. Al principio pensaron que eran 4 gatitos, pero luego se dieron cuenta de que en realidad eran 6. Sin embargo, esa no fue la única sorpresa…

La gata que ellos asumieron como la madre, ¡en realidad era un gato! No se sabe si se trata de su padre, su hermano, y simplemente otro gato de la calle, pero lo cierto es que actuó como madre adoptiva y protegió a los gatitos lo mejor que pudo.